Un varieté del absurdo
Diego Capusotto y Fabio Alberti regresaron a la calle Corrientes con Que noche Bariloche!. El duo cómico desata carcajadas en una sucesión de sketches con sus personajes más conocidos de la tele.
Dicen que del ridículo no se vuelve , pero a ellos les sale tan bien, que el regreso los encuentra nuevamente desatando carcajadas en la calle Corrientes. La dupla cómica Diego Capusotto-Fabio Alberti dejó atras los dos años de éxito con “Una noche en Carlos Paz” para arremeter de lleno al grito: ¡Qué noche Bariloche!, recientemente estrenada en el teatro Lorange.
La fórmula es la misma: “H2O sabor durazno”, adelantó Alberti en una entrevista. Pero lo cierto es que el dúo creador de la saga televisiva “Todo x 2 pesos” sigue llevándose algunos de sus personajes a la tablas. Y naturalmente, funciona.
Qué noche Bariloche! es un viaje a la risa inagotable. Pero hay reglas fijas: una escenografía simple con tintes circenses que no escatima en brillos. Eso condimentado además, con un toque de utilería bien casero y vestuario de feria americana y tienda de disfraces.
La puesta en escena se completa con el talento del dúo para darle vida a una historia que se cuenta fragmentada en “números vivos”, donde el desarrollo de la obra guarda una coherencia que sólo se rige por lo desopilante.
Desde los infinitos confines de la estupidez, emerge el emblemático “Hombre Bobo” para desencadenar las primeras carcajadas con un aparente retraso mental sin nombre, o si, Diego Capusotto.
Le sigue el conocido y no menos prestigioso Silvio Krystel, donde Fabio Alberti encarna al denominado “Mago y psicópata”. Una especie de David Cóperfield del subdesarrollo que introduce en una caja a su secretaria, la balilarina Aylén, con el único objetivo de abusarse sexualmente.
Más adelante, llega nuestra querida Boluda Total, en su programa la conductora Coty Nosiglia (Alberti) nos mostrará el arte del bricolage con hilos de chorizo, nos contará de su viaje a la isla de los indios Oyarbides y dará clases de yoga en el cinturón ecológico.
Tampoco faltarán el sacerdote Peperino Pomoro y la inagotable, verborrágica y multifasética Mirtha Jusid tocando la marcha peronista con un saxo.
Manteniendo el formato televisivo, entre gag y gag, una pantalla gigante montada en el escenario emitirá comerciales. Por ejemplo se promociona un documental sobre “La caída de Perón en el 55” allí se podrá ver al General cayendo de un colectivo en movimiento. O los “Hermanos Saviola” unos siameses que interpretan el tango “Por una cabeza”.
Estos son tan sólo algunos de los números de la obra, donde Capusotto y Alberti demustran que en el arte de la deformidad pueden elevar el absurdo a punto tal, que lo único que se toman en serio es el humor.
Periodista: Gentileza: Gaby Salomone
Fotógrafo: Beto Landoni
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